“Cuando entré a primer semestre tenía 60 años”: Juanita Torres


 

Toda mi vida fue mi sueño el convertirme en profesionista, y pensaba: “algún día, no sé cómo, no sé cuándo, no sé dónde, pero voy a ser una Universitaria”

 

Raúl Pacheco León

pacheco.raul@uabc.edu.mx

 

Mexicali, B. C.

Juana Torres López demostró que no hay impedimentos que puedan vencer las ganas de superarse en la vida, pues concluyó su Licenciatura en Administración de Empresas a la edad de 65 años, venciendo cualquier adversidad que se le presentara, esta es su historia:

 

Yo resido en Ciudad Morelos en el Valle de Mexicali, alrededor del tercer semestre que abrieron las carreras universitarias en el plantel del Cobach yo me enteré de ello y como siempre quise ser una profesionista dije, bueno, voy a intentar quedar, y aun cuando ya habían pasado 26 años desde que yo terminé mi preparatoria, lo intenté y lo conseguí. Me encontré estudiando en esa unidad por cinco semestres y después me cambiaron a Mexicali, yo creí que se me dificultaría un poco más pero afortunadamente todo salió bien.

 

Motivación

Toda mi vida fue mi sueño el convertirme en profesionista, y pensaba: “algún día, no sé cómo, no sé cuándo, no sé dónde, pero voy a ser una Universitaria”; y sí, se dio que mi hijo el menor terminó su carrera, ya no tenía problemas de mantenerlo, entonces me quedaba mucho espacio, y yo no sabía que estaba haciendo desperdiciando todo mi tiempo, así que decidí volver mi sueño realidad.

 

La Experiencia Universitaria

El ambiente escolar es muy diferente, te olvidas de los problemas de casa, de hijos, de situación económica, es “otro rollo” como dicen los jóvenes.

Todo fue padrísimo, extraño mucho la Facultad, a mis maestros, que siempre me consideraban, a mis compañeros que les costaba un poco adaptarse al principio del semestre, pero poco a poco se acostumbraban a mí o yo me acostumbraba a ellos.

Siempre escuchaba que mis compañeros decían que se habían desvelado estudiando o cosas así, pero a mí nunca me pasó nada similar, no sé si porque le echaba muchas ganas.

Salí con muy buen promedio, de hecho me titulé por mi promedio, también puedo decir que durante mi carrera no presenté ni un solo examen extraordinario.

Yo le decía a mi hijo yo no voy a ir al after o a la cena baile pero él me dijo: “No, tú cumpliste con todo para graduarte, ahora también tienes que disfrutar de todo, yo te voy a acompañar a todos los eventos que haya de tu escuela”, y sí todo esto también fue una experiencia muy hermosa para mí.

 

Dificultades

Algunas de las dificultades con la que me encontré para asistir a la escuela fueron la distancia, y el tráfico que hay, pues desde el Valle a la Facultad hacía una hora y media de camino; las inclemencias del clima, como la lluvia, el calor, presenciamos infinidad de accidentes en la carretera, pero como dicen, para todo hay que pagar un precio, y si uno quiere seguir adelante no importan los obstáculos, hay que vencerlos.

 

¿Qué ha pasado después?

Actualmente tengo una oficina donde llevo la contabilidad de varios negocios, en especial de un rancho, del cual llevo toda la administración, pero también asesoro en trámites de pasaporte mexicano, visa láser, ayudo a las personas que quieren algún escrito como una carta poder o un contrato y la escuela me ayudó muchísimo.

Estoy muy agradecida con todos mis maestros, con los compañeros que tuve a lo largo de la carrera y sobre todo con mi hijo, que siempre estuvo apoyándome, al pendiente de mí, fue muy curioso porque se invirtieron los papeles, pues cuando él terminaba un semestre yo le preguntaba, “¿cómo saliste?, ¿qué necesitas?”, y cuando yo estudié ahora era él quien me preguntaba eso, y ahí fue cuando se retribuyó todo lo que había hecho por él.

A los jóvenes les diría que si van a estudiar, que lo hagan, que ya habrá tiempo para divertirse, porque muchas veces hacen lo contrario, primero quieren divertirse y luego estudiar y no, primero estudien, supérense, tengan un buen empleo y luego tómense su tiempo para divertirse.

Invito a todas las personas mayores a que eso no sea un impedimento para querer superarse, si tienen oportunidad, si quieren pasársela súper padre, que entren a estudiar, es la mejor motivación que uno como persona de la tercera edad puede tener, el estudiar, el superarse; que si ya mis hijos crecieron y no tienen algo en que ocupar su tiempo, pues que lo ocupen en algo grandioso que es estar en la escuela, la juventud lo contagia a uno de buena vibra y se esfuma la edad a lado de los jóvenes.

 

 

 


 

5 Comentarios

  1. Isaac dice:

    Gran historia, ojala y muchos tomen este gran ejemplo de vida y superación!!  

  2. FCO dice:

    waaoo me conmovio, la verdad me parece de pelicula de esas peliculas americanas donde siempre el protagonista se encuentra en situacion no muy buena para estudiar, pero no es la unica historia asi, cuando yo curse tambien mi carrera de LAE. tambien en nuestra generacion se encontraba gente mayor la cual nos sorprende desde mucho tiempo atras que le hechan ganas al estudio no se si sea por que se lo exigen en el trabajo, o porque nunca tuvieron tiempo o no se.. pero de algo debemos aprender … que nunca, pero nunca es tarde para estudiar asi como ella hay muchas personas mas que lo han hecho y es de admirarse…. adelante universitarios porque somo cimarrones

  3. arge dice:

    Su historia es totalmente de superacion y me da mucho gusto que sirva de ejemplo para todos los que ahorita no estudian y de quienes si estamos estudiando. La felicito por su logro y espero que en no mucho tiempo yo peuda desir lo mismo que soy orgullosamente cimarron.

  4. Hector Torres dice:

    FELICIDADES ABUELA!!! SIEMPRE ADELANTE!!! :D

  5. María del Carmen dice:

    No sé a quién felicitar más, si a la madre o al hijo… definitivamente al hijo, por tener a una madre de esa altura, un ejemplo de orgullo Cimarrón!
    Felicidades Licenciada… un buen comienzo!

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