“Siempre soñé con irme de intercambio”


“El intercambio fue la aventura más grande de mi vida. Aprendí más sobre el mundo, y lo grande que es, pero al mismo tiempo lo pequeño que es”

 

Ensenada, B. C.

“Desde antes de graduarme de la preparatoria soñaba con poder irme de intercambio a algún lugar muy lejano. Cada semestre pasaba a Relaciones Internacionales para explicar mi interés, preguntar por las opciones y el proceso necesario para salir. Soñé con muchos países: Inglaterra, Italia, Australia, Alemania… al final, me quedé en España. Para todas las cosas grandes vale la pena sacrificarse un poco. Y este intercambio a España fue definitivamente grande para mí”.

“A pesar de haber soñado y ahorrado por mucho tiempo para irme de intercambio, en mis últimas semanas me costó trabajo entender que ya me iba por seis meses, una etapa que sonaba larguísima… y cuando partí en la noche del 11 de febrero a San Diego, comprendí radicalmente que no volvería a ver Ensenada en varios meses; esto puede parecer exagerado cuando se viaja poco, o cuando recién se regresa del intercambio, pero así se siente uno cuando deja su hogar”.

 

Inicia la aventura

“Una vez subido a mi primer avión hacia el Viejo Mundo, empecé a sentirme muy emocionado: después de tanto esperar, por fin, mi gran aventura comenzaba”.

“Fui seducido por Cádiz. El apartamento estaba en un 14 piso frente a la inmensidad del Océano, con vista a la antigua ciudad de Cádiz, la más antigua de todo el mundo Occidental. Abajo había una pizzería buenísima (tener pizza a mi caprichosa disposición siempre fue una de mis fantasías) y podía ir a la playa cada vez que quería. Pero lo mejor de todo era la gente del apartamento, muy agradable y hospitalaria, y al final la caprichosa e irónica vida hizo de aquellos extraños sujetos los mejores amigos que alguien pueda tener”.

“En cuanto a la Universidad, en todo el municipio de Cádiz hay varios campus de la UCA (Universidad de Cádiz). La Facultad de Filosofía y Letras y otras carreras están en edificios antiguos del centro de Cádiz, mientras que la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales (a donde iba yo) estaba a las afueras, y para llegar desde la ciudad hay que cruzar un puente que atraviesa la bahía para llegar a un pueblito junto a unas marismas. Un gran paisaje para ver cada día que vas a la escuela”.

 

Estudios y diversión

“El semestre fue sumamente movido: no había fin de semana que no hiciera algo super interesante. Para empezar el semestre, se celebraron los típicos carnavales. Llenos de cultura y tradición local, donde la gente de la ciudad entera está disfrazada, la gente bebe vino y otras bebidas alcohólicas y aún así hay bastante orden y respeto. El encanto de los carnavales en Cádiz lo tiene una vieja tradición, la de las Chirigotas. Son grupos de personas que cantan algún tema particular de Cádiz, con una mezcla entre parodia y sátira.”

“Como siempre había algo nuevo que hacer, había que combinar la escuela con estudios, así que entre semana se estudiaba y los fines de semana eran para viajar. Hay que tener cuidado con el sistema de evaluación de la UCA, pues mientras en la UABC el aprendizaje es más práctico (salidas de campo, tareas, proyectos, presentaciones, exámenes parciales), muchas asignaturas de la UCA solo se evalúan con un examen final, lo que significa que son exámenes muy engañosos y se califican de forma estricta”.

“Hubo viajes al Estrecho de Gibraltar, Sevilla, Portugal, Roma y a Marruecos, en el África árabe. Fueron cortas pero increíbles experiencias, cada fin de semana ver paisajes distintos (mares, montañas, ciudades europeas o árabes, bosques), idiomas diferentes y distintas formas de pensar, contrastando unas con otras”.

“Junio es el mes de los exámenes, y sorprende ver el cambio de los jóvenes españoles durante el semestre: a principios es pura relajación, porque saben que los exámenes son hasta final del semestre. Pero cuando llegan… las bibliotecas están llenas, y muchos eventos y lugares se vacían porque todos están estudiando en sus casas o en la biblioteca. Así que finalizar la temporada de exámenes es literalmente volver a tener libertad”.

“El 2 de julio dejamos el apartamento, y fue un poco triste hacerlo: en solo 6 meses esa casa se había vuelto nuestro hogar, y ahora que iniciaban las vacaciones cada quien tomaba su propio camino.”

“Lo último de intercambio lo aproveché para pasármela como viajero por el Norte de Europa, con poco dinero y quedándome en casa de amigos o en hostales juveniles. Fue cansado pero muy divertido y emocionante, y al final experiencias así te ponen a prueba para ver qué tanto te puedes valer por ti mismo, y me sorprendí mucho al ver que las pude pasar”.

“Visité lugares de cuento que siempre quise conocer y cumplir mi sueño adolescente de asistir al evento de Harry Potter en Londres, junto con muchos otros lugares visitados, como Holanda y Estonia, pues en Europa viajar por distintos países es mucho más fácil y muchas veces con vuelos baratos o promociones para los estudiantes”.

“Regresé a México justo a tiempo, cuando ya casi no tenía dinero y ya no tenía lugar para lavar la ropa. Los viajes de mochilazo son muy agotadores, pero increíblemente emocionantes y divertidos”.

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